Los trasteros de algunas personas están a punto de explotar y, sin embargo, otras, están necesitadas de las cosas más normales. PROPONGO que este espacio sea una herramienta de comunicación para que unos puedan dar o dejar bienes o servicios a otros. Y ADEMAS propongo hacerlo con cariño, viendo a todo el mundo como una extensión de nosotros mismos. Sí actuamos con está nueva conciencia recibiremos lo que nunca se podrá pagar con dinero.